martes, 30 de junio de 2015

Ruth Lerner de Almea, una valiosa upelista que sirvió al país y a la educación



Semblanza de Ruth Lerner de Almea

El pasado 11 de mayo falleció una de las más destacadas docentes del país, la doctora Ruth Lerner de Almea (1926-2012), quien fue uno de los pilares de la educación venezolana durante el período 1958-1998 y realizó importantes aportes para el desarrollo de la nación.

Nacida el 6 de octubre de 1926 en Noveselitz, Besarabia, actual República de Moldova, Ruth Lerner llegó a Venezuela en el año 1928 y a lo largo de 84 años dedicó su vida a trabajar por el país que la acogió y le brindó oportunidades para su desarrollo profesional y personal. 

Su amplia trayectoria en el ámbito de la docencia inició en el año 1936 cuando comenzó sus estudios en el Instituto Pedagógico de Caracas. Allí tuvo importantes profesores como Augusto Pi Suñer, Olinto Camacho y Humberto García Arocha. Egresó en la tercera promoción del Instituto Pedagógico de Caracas como Profesora de Biología y Química.

Su primer cargo como docente lo ejerció en el Liceo Aplicación de Caracas. Posteriormente  trabajó en el Liceo Fermín Toro y en la Universidad Central de Venezuela. 
En el año 1948 se instaló la dictadura de Marcos Pérez Jiménez en Venezuela, y aunque Ruth Lerner de Almea y su esposo José Almea no militaban en ningún partido político, si tuvieron un papel relevante en la defensa de la democracia. Ambos fueron colaboradores de la clandestinidad que luchaba en contra del dictador, y prestaron su hogar para ocultar a perseguidos políticos como Leonardo Ruiz Pineda y Alberto Carnevalli.

Sus convicciones democráticas llevaron a la pareja al exilio en México en el año 1952, donde conocieron a Rómulo Gallegos y a Andrés Eloy Blanco. De allí pasaron a El Salvador, en este país centroamericano la doctora Lerner de Almea se desempeñó en la formación de profesores de educación secundaria en el Escuela Normal Superior de San Salvador. Posteriormente, en 1955 se trasladó a Honduras y fue nombrada primera directora de la Escuela Superior del Profesorado Francisco Morazán en Tegucigalpa.

Caída la dictadura de Pérez Jiménez, el matrimonio Lerner Almea regresó al país. En el año 1959 Ruth Lerner de Almea fue directora del Instituto Experimental de Formación Docente. En el año 1963 fue designada jefe de la División Técnica de la Dirección de Educación Secundaria, Superior y Especial.

En el año 1965 llegó a la Unesco, en París, para realizar estudios de postgrado en el Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación. Dos años más tarde regresó a Caracas y hacia el año 1974 fue designada viceministra de educación.

Su papel dentro de la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho (1976) fue de gran relevancia, porque tuvo la responsabilidad de sentar las bases y delinear las políticas y programas de este ambicioso proyecto que abrió las puertas de la educación a toda una generación de venezolanos y especialmente a estudiantes de escasos y medianos recursos.

Ya en la década de los ochenta, Lerner de Almea regresó a la Unesco para trabajar como directora de becas de ese organismo, al concluir su labor en París fue nombrada Ministra de Educación (1984), cargo que ejerció por 1 año. A su paso por el Despacho de Educación, impulsó importantes proyectos, entre ellos la elaboración del Reglamento de la Ley Orgánica de Educación.

La doctora Lerner de Almea también se desempeñó como asesora de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, presidenta del Consejo Nacional de Educación, embajadora de Venezuela ante la Unesco, presidenta del Grupo de los 77 (Capítulo Unesco), presidenta del Consejo de la Oficina Internacional de Educación.

De igual manera, su amplia experiencia y conocimientos quedaron plasmados en 14 libros e innumerables artículos que publicó a lo largo de su vida. Así lo refleja el semanario Nuevo Mundo Israelita: “Las ideas que defendió sobre la formación de los docentes, su contribución a la trasformación y democratización del sistema educativo venezolano, su experiencia de toda una vida al servicio de la educación, quedan plasmadas en 14 libros y en numerosos artículos aparecidos en la revista Educación, importante vehículo de difusión del pensamiento de los educadores venezolanos, lamentablemente descontinuada. Además, contribuyó con muchas otras publicaciones donde destacan las relacionadas con la defensa de la igualdad de la mujer, la importancia de su participación en la docencia y su situación en América Latina”.

A lo largo de su vida recibió innumerables reconocimientos como el Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Miami (1979), el Premio Internacional de Educación Andrés Bello de la OEA (1988), Medalla Comenio (Premio Internacional de Educación Unesco, 1996), Orden Mérito al Trabajo en primera clase, Orden del Libertador en su primera clase, Orden de las Palmas Académicas en el grado de Oficial, por el Ministerio de Educación Nacional de la República Francesa, entre otros.

Doctorado Honoris Causa 
Su alma mater, el Instituto Pedagógico de Caracas, le confirió en el año 1990 el título de Doctor Honoris Causa, en reconocimiento a su dilatada y fecunda labor y por las acciones que realizó para consolidar a la UPEL durante su gestión como ministra. Efectivamente, cuando ejerció el máximo cargo en el ámbito educativo, la doctora Ruth Lerner de Almea encomendó importantes misiones  a esa Universidad, tales como su participación en el Comité Ejecutivo de Formación Docente y la Dirección del Programa Nacional de Formación Docente.

En aquella ocasión, Ruth Lerner de Almea manifestó en su discurso de orden: “La crisis de valores de la sociedad actual impone a la Universidad Pedagógica Experimental Libertador la asignación de nuevas responsabilidades en la formación de sus docentes. Persuadidos como estamos del papel fundamental que tienen el docente y la educación en la transmisión de los valores permanentes de la sociedad ya que actualmente no son sino parcialmente cubiertos por la familia, la religión, y por los medios de comunicación, consideramos que el papel del sistema educativo es y debe ser trascendental en esta delicada materia. En tal sentido, nos movilizamos dentro de una dualidad, ya que por una parte el sistema es innovador en cuanto se refiere a la transmisión de las nuevas fórmulas para acelerar la adquisición de los aprendizajes pero debe mantenerse firme en la conservación de los valores de la sociedad. Cada docente, independientemente de la modalidad en la que trabaje, debe ser un portavoz de los valores éticos. Cualquier asignatura se presta para enfrentar la justicia a la injusticia; la honestidad a la corrupción; el sentimiento igualitario a la discriminación; la; la solidaridad al individualismo y, en general, evitar los enfrentamientos entre los seres humanos que llegan a la violencia, la tortura, la guerra y la aniquilación de los mismos, cuando se olvidan los valores fundamentales del hombre”.

Paulina Gamus señaló en su artículo Ruth Lerner de Alema, vivir para los otros que:“Ruth eligió la carrera de la docencia para ejercerla mucho más allá de una simple profesión. Enseñar fue su misión primaria y perenne y lo hizo no solo en forma directa en el aula, sino en todo lo que escribió, planificó y realizó a lo largo de su vida”.

Los aportes que la doctora Ruth Lerner de Almea realizó a Venezuela, a la educación, su pensamiento y defensa de los valores fundamentales, se mantiene vigente y trascienden en el tiempo. La Universidad pedagógica Experimental Libertador se siente orgullosa de haber tenido entre sus aulas a esta valiosa mujer y la recordará por siempre.
  
Fuentes:
Angley Vivas, Rectorado

Fuentewww.upel.edu.ve

martes, 9 de diciembre de 2014

Semblanza del Prof. Luis Martus

Nació en Guarenas el 10 de noviembre de 1926; hijo de Carlos Martus Mata y Carmen Julia  Sursaia de Martus, el tercero de once hermanos y desde muy pequeño hace vida en la ciudad  de Guatire, desde muy temprana edad muestra interés en la cultural, y en compañía de un grupo de jóvenes vanguardistas, crea y dirige “Acción Juvenil Guatireña”, antecedente válido y único de las organizaciones culturales guatireñas de hoy.

En los años 40, forma parte de los fundadores del primer instituto de educación secundaria de la región liceo “Dr. Ramón Alfonzo Blanco”. Incursiona en los deportes, siendo atleta destacado en beisbol y voleibol, funda y dirige el Instituto Nacional del Deporte IND, Seccional Zamora.

Hace ya casi 60 años se casa con Marina Isabel Huck de Martus, y es padre de cinco hijas: Marina, Mariana, Carlota, Cristina y Graciela; abuelo de seis nietos y bisabuelo de una niña Verónica. 

Egresado del Instituto Pedagógico de Caracas con el título de Profesor de Filosofía y Ciencias de la Educación, su experiencia en la educación comenzó como preceptor de Escuelas Federales Rurales, maestro y profesor en distintos niveles educativos.


Desde octubre  de 1978, forma parte del IPMJMSM, el año 2005 fue elevado a la categoría de Doctor Honoris Causa por la UPEL; siendo el primero en recibir esa distinción en el IPMJMSM.

Citando las palabras del Dr. Felipe Muñoz Dorta, “por su reconocida trayectoria en educación se puede afirmar sin equívocos que es en la actualidad la mentalidad más consistentemente intectualizada y culta de que tuviéramos conocimiento en la sociedad Guatireña de estos tiempo”.

Su obra literaria, impresa en varias publicaciones de ensayos y poesías “Homo Sapiens”, “Las Cuatro Estaciones”, “El Árbol de la Sabiduría”, autor del Himno del Canto de Educación Artística Andrés Eloy Blanco, entre otros y del poema “Al Siso Martínez”. Hoy ejerce con pulcritud científica y esmerada dedicación el delicado ejercicio de Cronista oficial de la Ciudad de Guatire, la presidencia de la Academia de la Historia del Municipio Zamora y la providencia de la Sociedad Bolivariana.



Semblanza del Profesor Pascual Villegas



Una mañana, en el caserío Los Chaos del municipio Cuicas, estado Trujillo, siendo las siete de un lindo amanecer, vio la luz de la vida un personaje con el cual pudimos compartir maravillosas experiencias de devoción, creación y trascendencia en el transcurrir del tiempo. Me refiero al Profesor PASCUAL VILLEGAS, Profesor de Educación Industrial, Perito Mecánico (año 1968) Técnico Mecánico en 1970 y en 1980 obtiene el título de Licenciado en Educación Mención Física y Matemática de la Universidad Católica Andrés Bello en Caracas. Se desempeñó como docente en los Institutos: Escuela Técnica Industrial José de San Martín, Caracas, Instituto Universitario Antonio José de Sucre, Caracas; Universidad Católica Andrés Bello, Caracas y en el Instituto Pedagógico José Manuel Siso Martínez, La Urbina, Estado Miranda, UPEL.



Entre sus obras publicadas se encuentran: Versos a medio tiempo (1994); Cronicario (2013) director editor de la revista LUCIÉRNAGA una publicación para los Cuiqueños y los no Cuiqueños, aparte de artículos de opinión, crónicas y poemas en los periódicos: Últimas Noticias, El Nacional, La Religión y El Globo; así como en el desaparecido La Prensa de Coro, estado Falcón y se ha mantenido como asiduo columnista del diario El Tiempo de Valera.

En el libro Versos a Medio Tiempo  la profesora Esperanza Mollejas define a Pascual como: “un individuo comprometido con la vida; siempre al encuentro de sí mismo con verdadera solidaridad e identificación con el devenir del hombre. En el transcurrir de su existencia ha compartido, con una desenvoltura natural, la existencia del hombre y las cosas más disímiles con la docencia universitaria; acción ejercida con auténtica vocación, dedicación y con sorprendente visión interdisciplinaria”.



Semblanza de la Prof. Libia Josefina Zambrano Quiroz



Docente por vocación, cuando egresa del sexto grado en la Escuela Anexa Gran Colombia, la inmensa responsabilidad que significa para ella ser maestra normalista a los quince años,  la lleva a escoger un camino  largo para encaminarse a su meta, el del bachillerato y luego el del Pedagógico.

En el Instituto Pedagógico de Caracas recibe el titulo de Profesora de Educación Media en la especialidad de  Literatura y  Latín. Luego, se suman a su incansable búsqueda del conocimiento, la Licenciatura en Letras en la ULA, el Magister en Literatura Hispanoamericana y el Doctorado en Educación.

La pasión por la Literatura se remonta a la infancia.  Primero, con las lecturas en casa y luego, cuando descubre en los libros de la escuela Primaria, la poesía de Rugeles y de Nazoa, los cuentos de Rafael Rivero Oramas, las fábulas, las leyendas, los mitos indígenas, los cuentos tradicionales, las adivinanzas y las retahílas.

Este universo de ficción lo trae a su experiencia primero, en la Cátedra de Literatura Infantil en el Pedagógico Siso Martínez entre los años 1990 al 2003 y posteriormente, lo desarrolla en su Tesis  Doctoral al construir una estrategia pedagógica para que los niños de Educación Inicial de nuestro país conozcan y disfruten los textos literarios infantiles venezolanos.

Son sus alumnos del Liceo de Aplicación, quienes la animan a escribir. Las enseñanzas de mitología clásica, impartidas por María mercedes Ojeda en las clases de latín, son la materia prima en  el ejercicio de la escritura y el crecimiento estético de aquellos jóvenes liceístas. A sus alumnos  del curso Poesía para Niños, materia electiva que ofrece en el Pedagógico de Miranda, les reconoce su crecimiento estético  y su calidad  en las producciones poéticas. A Fernando Azpurua, le agradece las enseñanzas de la Didáctica de la Literatura y a Manuel Bermúdez, sus orientaciones sobre el estudio de las poéticas desde los clásicos hasta los formalistas rusos.

En la actualidad, Libia se plantea  dimensiones artísticas y espirituales. Forma parte de la Coral de la Federación Venezolana de Maestros dirigida por el Profesor Pedro Pérez, asimismo estudia Talla en Madera y Pirograba bajo la dirección de la artista Marieta Rodríguez y estudia Dibujo y Pintura bajo la orientación del profesor Luis Alarcón, artista plástico de tendencia abstracto figurativa.

Su creación poética está plasmada en revistas y suplementos literarios del país, en un libro publicado en el año 1991, distinguido  con el Premio de Poesía de la Bienal Pocaterra 1988, que lleva por título Cómplice de Hoguera y en la III Antología de Poesía Erótica Entre Eros y Tanatos de la Asociación de Escritores de Mérida, 2006, que recoge las voces de poetas de Brasil, El Salvador, Colombia, México, Perú, Argentina, Cuba, Uruguay, Puerto Rico, Republica Dominicana, España y Venezuela. También cuenta con obra inédita.

En la actualidad, Libia Zambrano es profesora jubilada de la UPEL/Siso Martínez desde julio de 2003 y pertenece a la Asociación de Profesores Jubilados de esta Institución.


lunes, 16 de diciembre de 2013

La profesora Zeneida Rodríguez, productiva en cuerpo y alma

Su disco lleva por nombre
ZENEIDA RODRÍGUEZ, EN CUERPO Y ALMA
Son 11 temas más una información en archivo PDF
La hermosísima voz de Zeneida Rodríguez de su producción En cuerpo y alma deleita y obliga a repensar sobre los valores literarios, musicales, artísticos y docentes del Instituto Pedagógico de Miranda José Manuel Siso Martínez de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador.
Su disco, una vez más, es un bello y profesional trabajo, ejemplo de talento y dedicación.


Además de sus composiciones, presentaciones y grabaciones, Zeneida Rodríguez ha publicado, recientemente, el libro titulado Carlos Ramón Gómez. su vida en canciones, en coautoría con Ángel Vicente Gómez Romero.
Es una biografía, recopilación musical y colección de trabajos, cuya labor de transcripciones musicales estuvo a cargo de Rodríguez a lo que se suma las armonizaciones y adaptaciones en las que contó con la colaboración de César Gómez.
El libro, igualmente, tiene el valor de recopilar muchos textos escritos por el propio Carlos R. Gómez sobre el contexto de composición de los temas y las letras de todas las canciones con sus fechas y créditos.

martes, 25 de octubre de 2011

Carta "imaginaria" de nuestro epónimo José Manuel Siso Martínez

En la celebración del XXXV Aniversario del Pedagógico de Miranda, celebrado el Jueves 20 de octubre 2011, la Dra. Marlene Arteaga Quintero hizo lectura de una carta "imaginaria" de nuestro epónimo José Manuel Siso Martínez, en la que expresó, muy profundamente, lo que significa ser miembro de esta institución educativa desde todas las perspectivas.

"Para celebrar 35 años de travesía, un maestro nos dejó una carta y se las voy a leer".
Marlene Arteaga Quintero.

Estimados docentes, estudiantes, licenciados, técnicos, gente de oficio, que hoy reciben esta misiva, les saludo cordialmente.
 Yo sé que los docentes del Instituto Pedagógico Siso Martínez han hecho un tránsito difícil, pero curiosamente, también, los propios docentes son el camino. Y un camino que con frecuencia debe ser autorrestaurado, autorremozado, y además, debe ser tratado con consideración.
En cada año se ha vertido lo que cada uno puede. De eso, no hay ninguna duda. No se puede pedir más de lo que cada quien está dispuesto a dar, porque el excedente ofrecido podría ser un fruto amargo. Sus estudiantes aprenderán aquí, junto a los docentes, todo lo que se puede ser para alimentar y alimentarse con la cercanía de los otros; aprenderán todo lo feliz que se puede ser cuando se conviertan en maestros; aprenderán, asimismo que se puede estar siempre triste si no se quiere transitar este camino. Así será. Sus estudiantes serán un correlato de su experiencia junto a ustedes.
(Continúa diciendo el autor de la carta)
Quiero recordarles que soy un hombre a quien le embarga el sentido de pertenencia al llamar a éste: “mi Pedagógico”. Es pequeño, sí. Las instalaciones, a veces podrían ser hostiles. Pero es mío. Y todo lo considerado propio termina apropiándose de uno mismo. Y aquí se encuentra, definitivamente, toda la vida que vamos a encontrar al salir y repetiremos afuera esa vida con la fuerza de una pasión incendiaria o con la melancolía del que siempre está a la espera de una profesión distinta. Ustedes, docentes, serán para sus estudiantes un goteo de seducción envolvente.
Yo conocí mucho de la historia de Venezuela y trabajé, todo lo que pude, en una época de oro para formarse en lo social, con una estricta moral y una conducta verdaderamente cívica. Estaba la oportunidad…
Luego, ese mirar a profundidad a mí país, me llevó a conocer la Historia de América, porque quien no ama lo propio, lo defiende y lo conoce de verdad, no puede amar lo que está más allá de sus fronteras. Repito. Primero conocí bien todo lo mío, luego tuve capacidad para ver lo de los otros.
Así fue mi vida, y mis tareas aunque fueron muchas y grandes cerca de los adultos no me alejaron de mi relación con la Educación Primaria. Tal vez no fui el mejor, tal vez sólo me impulsaba la placidez y el recuerdo de mi bella Upata, la “rosa del bosque, rosa de la montaña”. Sí, la misma Upata que también fue amada por Rómulo Gallegos, cuando la describió en la novela Canaima como el pueblo más alegre de todo el Yuruari. Tal vez, digo, fue eso lo que me impulsó siempre. Me impulsaba saber que la vida del docente, como el bosque húmedo o como la montaña de escollos, no es generosa ni respeta a los temerosos, a los tibios, a los asustadizos.
La vida del docente es como esa rosa del bosque y de la montaña que no tiene miedo de vivir siempre al límite. Es una tarea de tiempo completo.
Creo, en definitiva, mis queridos maestros, que el principal deber será educar para la emancipación, para la libertad. Brindar una educación para que nuestros estudiantes sean levantiscos; para que jamás estén bajo la tutela de nadie. Educaremos para que duden y pregunten sobre todo; para que todo lo examinen. Para que  cuestionen, inclusive, lo que yo les digo. De esa forma, nuestros estudiantes nunca caerán en manos injustas, nunca aplaudirán a los villanos.
Al final mi primer sueño, mi más grande objetivo era y sigue siendo trabajar con el pensamiento puesto en una doctrina educativa que promueva una sociedad democrática.
¡Ah! y muchas gracias por usar mi nombre, que si de algo he sabido es de luchar y trabajar.

Se despide con mucho afecto, su amigo,
José Manuel Siso Martínez


lunes, 27 de junio de 2011

La Parranda de San Pedro

La Parranda de San Pedro es una manifestación mágico- religiosa, producto de la fe colectiva de una Venezuela sumida en las tinieblas del coloniaje y del caudillismo.
Surge con la unión de los factores universales y siempre presentes: el amor maternal, la protección paternal y la solidaridad de los miembros de una misma raza. Estos tres elementos se unen para hacer del dolor y la esperanza un símbolo perpetuo del sincretismo de las etnias que han aportado color y amor a un ritual a través de estos últimos doscientos cincuenta años.
“La Parranda de San Pedro es esencialmente reminiscencia. Es, ante todo, y sobre todo, testimonio de una época aguafuerte; basada en la vida y costumbres de una raza en determinada época, espejo por cuyo fondo destilan nítidamente ocurrencias interminables.
La Parranda de San Pedro es negro, lágrimas, gritos en noche sembrada de estrellas y carbón. Es sangre vertida, sangre negra rodando hacia la profundidad de la tierra, desde donde ha de surgir hacia lo alto, prodigio de verticalidad verde, el cuerpo de la caña dulce.
Es ayes que al trocarse en lágrimas servirán de regadío a los surcos de los esclavistas. Es látigo de negreros abriendo carnes inocentes e indefensas. Molinos, bueyes, gritos, maldiciones, hogueras en cuyas brasas arden negros y más negros. Germinan flores y más flores. Alumbran docenas y docenas de ojos blancos... blanquísimos ojos”. Freddy Best González)

La época colonial en venezuela duró trescientos años. Durante esos tres siglos fue formándose poco a poco el modelo venezolano. Fueron años de calma, donde el colonizador hispano pudo prosperar, abonando la tierra con la sangre del aborigen y a regarla con el sudor del negro. 
La Parranda de San Pedro es una manifestación de origen negroide con matices criollos. Un sincretismo cultural producto de la adaptabilidad del negro ante las nuevas y extrañas realidades en que estaba envuelto. 
La Parranda de San Pedro de Guatire es patrimonio cultural del Municipio Zamora y del estado Miranda, en la actualidad el Centro de Educacion Artística (CEA) Andres Eloy Blanco de Guatire creó una escuela de la Parranda de San Pedro, la cual funciona en la sede de la fundacion.


Texto tomado del XX Festival de la Voz Institucional del Pedagógico de Miranda llevado a cabo el 9 de junio de 2011 donde se realizó un homenaje especial a la Parranda de Guatire tomando en cuenta todos sus aportes y contribuciones en el area cultural y educativa.


Todas las fotografías fueron tomadas por Ayling Tovar, Subdirección de Extensión del Pedagógico de Miranda